Previo al partido que el Aston Villa y el Liverpool jugaron por las semifinales de la Copa FA, tres pequeños aficionados al primero decidieron divertirse un rato jugando al futbol y contaron como invitada con una oficial de policía asignada a contribuir con la seguridad a las afueras del recinto.

Las habilidades de la servidora pública captaron la atención de varios aficionados que caminaban por el lugar o hacían fila para ingresar al recinto.