Durante la segunda parte del partido en el que el cuadro capitalino venció 3-1 a los rossoneri, Mexés fue amonestado luego de una falta contra el volante y luego, en otra acción violenta hacia el mismo jugador vio la tarjeta roja.

Antes de marcharse al vestidor, Mexés regresó a donde se encontraba Amauri, a quien tomó del cuello para lanzarlo al suelo.

El incidente estuvo cerca de provocar una batalla campal entre los futbolistas de ambos conjuntos.

Mexés está a la espera de conocer qué castigo deberá de cumplir por la expulsión y por su conducta antideportiva.