Durante el desarrollo del partido que se disputó este domingo en el estadio Giuseppe Meazza, el entrenador del Inter de Milán, Roberto Mancini, sufrió un fuerte golpe en el rostro cuando el zaguero Marco Andreolli lanzó un fuerte balonazo cerca del mediocampo.

Con mucha rapidez, la asistencias y los jugadores de ambos equipos corrieron a donde se encontraba el exjugador, quien sin problemas se reincorporó y siguió con su labor desde el área técnica.