En la primera jugada importante del Super Bowl XLIX y que puede significar la diferencia al final del duelo, Jeremi Lane interceptó el envío de Tom Brady, pero cuando se enfilaba al otro lado del campo fue tacleado y terminó rompiéndose el brazo de manera más que aparatosa.

Lo que en un momento parecía alegría total del lado de los Halcones Marinos, terminó en un momento de angustia con la severa fractura que se llevó Lane tras acabar con las aspiraciones de los Patriotas, quienes de milagro no sufrieron un mayor peligro.