Una escena vergonzosa se vivió en una cancha de Quito, Ecuador, cuando un partido de futbol femenino terminó en una batalla campal, en la que los árbitros se llevaron la peor parte porque los patearon y abofetearon.

El juego entre Esmeraldas y Cotopaxi se salió de control después de que el equipo local fuera ganando por 2-0 y el visitante remontó el marcador, 3-2. Las jugadoras de Esmeraldas se enardecieron y empezaron a golpear a los árbitros e incluso a lanzarle objetos a la afición.