El Bayern Múnich empató 1-1 ante el Schalke pese a haber jugado 75 minutos con un hombre menos por expulsión de su central Jerome Boateng, que provocó un penalti que falló el rival en la jornada de la Bundesliga de Alemania.

Por todo lo ocurrido, el técnico del Bayern, Josep

Guardiola

no estaba descontento por el punto obtenido: "Estoy muy feliz. Nunca es fácil contra el Schalke, controlamos el juego y tuvimos nuestras oportunidades de cara al gol".

"Queríamos los tres puntos, pero nuestro rendimiento fue mucho mejor" que el resultado, añadió Guardiola quien luego de que sus jugadores marcaron el parcial 1-0 no pudo ocultar su emoción por haber obtenido un punto y le dio un abrazo al cuarto árbitro.

El oficial rápidamente se alejó del entrenador y le pidió que volviera a su área técnica.

* Con información de AFP