A Iker Casillas le preocupó más un incidente que tuvo lugar en las tribunas del Santiago Bernabéu, que lo que hizo su equipo en la cancha. El Real Madrid venció 9-1 al Granada, Cristiano Ronaldo marcó cinco goles, pero el portero español se llevó las palmas por un noble gesto con niño aficionado.

Durante el encuentro, Rubén Rochina intentó sorprender al conjunto merengue con un riflazo que fue a dar a las tribunas. El portero dejó pasar el hecho hasta que se dio cuenta que el balón había impactado a un niño que se ahogaba producto del golpe.

Tal fue su preocupación que él mismo pidió que las asistencias médicas atendieran al aficionado, que tuvo que ser llevado a revisión para descartar algún daño. Como no fue nada grave, el niño volvió a las gradas pero faltaba lo mejor.

Al final de la primera parte, Casillas se dirigió a la tribuna y quitándose su camiseta, la lanzó con la indicación especial de que le fuera entregada al pequeño que tanto lo había preocupado y que gracias a esto, pudo disfrutar la goleada de su equipo con la camiseta del capitán puesta.