El delantero belga Romelu Lukaku se convirtió en la figura del triunfo (3-0) de su equipo el Everton frente al Southampton en la Premier League, al haber marcado un triplete. Pero su nombre trascendió además, porque mostró su lado más amable fuera de la cancha. 

Lukaku subió a la grada rival para abrazar a una mujer, como una forma de disculparse después de haberle dado un balonazo, durante el calentamiento, su gesto fue aplaudido por la afición del Southampton.