Lionel Messi amplió un poco más su larga lista de récords en el futbol. El crack argentino aceptó una prueba de un programa japonés, en la que tenía que lanzar el balón lo más alto posible y después recibirlo sin que tocara el piso.

El futbolista del Barcelona comenzó el reto con una pared a 10 metros de altura y poco a poco fue subiendo la marca hasta llegar a los 18 metros.

"En las prácticas lanzamos el balón arriba, para ver nuestro control, pero nunca tan alto", confesó la "Pulga". "Una buena recepción te brinda una leve ventaja sobre los rivales", comentó.

Messi logró lanzar el esférico en dos ocasiones por encima de la pared de 18 metros y controlarlo con su pie izquierdo, causando gritos y aplausos de los nipones.

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