El partido en el Parque de los Príncipes comenzó con los dos equipos estudiándose. Poco a poco el Barcelona se hacía dueño del juego y en un balón recuperado por los catalanes, el balón llegó a Messi, que pasó en profundidad a Neymar y el brasileño batió a Sirigu en la salida (18).

Las malas noticias se acumularon para el PSG, ya que no solo encajó el gol, sino que se lesionó su capitán, el brasileño Tiago Silva, que fue sustituido por su compatriota David Luiz, recuperado milagrosamente en 10 días de una lesión muscular que le debía tener alejado de los terrenos de juego durante un mes.

A diferencia del PSG, el Barcelona demostró que su ataque está formado por estrellas y en una extraordinaria jugada por la derecha, Suárez se marchó de tres defensores y batió a Sirigu, logrando el segundo tanto de su equipo (68).

Fue un duro golpe para los franceses, que acabaron de hundirse en la siguiente jugada, cuando Cavani enganchó un derechazo desde el interior del área que, en una demostración de reflejos, Ter Stegen logró desviar (70).

Con el PSG entregado, el Pistolero remató el partido. En una rápida pared con Mascherano, Suárez se plantó en la línea del área grande y clavó un derechazo a la escuadra izquierda del arco de Sirugu (79).

Cuando parecía todo sentenciado, el holandés Gregory van der Wiel disparó de lejos y el balón fue desviado por el francés Jeremy Mathieu, que despistó a su portero (82) y colocó el 3-1 en el marcador.

* Con información de agencias