Luego del empate 2-2 que el cuadro vasco cedió en su casa contra el Villarreal y que sentenció su eliminación en los octavos de final de la Copa del Rey, la única imagen que despertó al algún esbozo de sonrisa fue la del técnico Moyes en las gradas del estadio de Anoeta.

Poco después de haberse acomodado en una butaca, el escocés aceptó las papalinas que un seguidor le ofreció pero luego, amablemente rechazó un segundo ofrecimiento.

Moyes, quien llegó a la Real Sociedad luego de una decepcionante campaña con el Manchester United en la Liga Premier de Inglaterra, aún no convence con sus resultados a los seguidores de su actual equipo.