De todas las caídas que han tenido lugar durante los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, la más dolorosa parece ser la de la cubana Lisandra Guerra en ciclismo.

La ciclista disputaba los cuartos de final de la prueba de velocidad cuando su bicicleta chocó con la llanta trasera de su rival, Luz Gaxiola de México.

Esto la hizo rodar por el piso del velódromo provocando que varias astillas se desprendieran del suelo y se le incrustaran en el brazo en imágenes muy dramáticas.

La cubana, quien asegura no recordar nada de su accidente, fue llevada al hospital y ahí recuerda que no se quejó del dolor, sino que sólo le pidió al médico que la atendió que se apresurara a curarla porque deseaba volver a correr.