Mientras que en las gradas los silbidos y abucheos no tenían límite luego de que su equipo sufrió un doloroso revés en la Liga de Campeones de Europa, Casillas cumplió con su rol de capitán y les pidió a sus compañeros que se reunieran en el centro de la cancha para saludar a la afición.

A esta solicitud se negó CR7, quien trató de dirigirse en forma directa a los vestidores algo a lo que Casillas reaccionó y le exigió al portugués su presencia con el resyo del equipo.

Captado por las cámaras, el delantero no levantó los brazos y se quedó estático mientras las cámaras captaron sus gestos de enojo y decepción.

* Con información de agencias