No fue la mejor fiesta de cumpleaños de Cristiano Ronaldo. La celebración de los 30 años del portugués se dio unas horas después de que el Real Madrid fuese humillado 4-0 por el Atlético de Madrid, en actividad de la Liga de España.

Además de que no fue el momento indicado, CR7 decidió dejar fuera del festejo a los españoles y canteranos del conjunto blanco, entre los que destacan los capitanes Iker Casillas y Sergio Ramos, referentes merengues, junto al lusitano.

Entre los invitados solo estuvieron presentres Pepe, Fabio Coentrao y Marcelo, amigos íntimos de CR7, además de Keylor Navas, James Rodríguez, Luka Modric y Sami Khedira. Como representación del cuerpo técnico hicieron su aparición los auxiliares técnicos, Fernando Hierro y Paul Clement.

Las risas y poca memoria del pésimo resultado en el festejo de CR7 no cayeron bien en los hombres que prefirieron quedarse en casa para analizar lo que había sucedido en el Vicente Calderón.

Según el periódico español "Marca", este lunes se pedirán explicaciones a Ronaldo por la publicidad que le dio a su fiesta, después de la goleada que les propinó uno de los más acérrimos rivales del conjunto merengue.