El delantero Giovani dos Santos fue mal recibido en su país la noche de este domingo, cuando llegó a Torreón, México junto con su equipo, el Galaxy de Los Ángeles, para encarar al Santos en la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones de la Concacaf.

Un grupo de aficionados esperaba al equipo angelino y cuando vio bajar a Gio del autobús empezaron a gritarle: "Borracho, borracho, borracho", como un reproche por sus actuaciones fuera de la cancha. A dos Santos no le quedó más que sonreír y continuar su camino.