Mónica González

Exfutbolista y comentarista deportivo para la cadena “ESPN”, la mexicana nacida en Estados Unidos Mónica llegó para poner “su granito de arena” en el futbol guatemalteco, por medio de clínicas para niños.
“Gonzo”, como también es conocida, lleva cuatro años como periodista deportiva, después de su carrera como futbolista, en la que jugó con la Selección de México en un Mundial y en los Juegos Olímpicos de Atenas.
Además es entrenadora y tiene 13 academias de futbol para niñas, una de ellas dedicada a menores de escasos recursos.

¿Cuál es tu visión del deporte?
Creo que además de un medio de superación puede ser un instrumento para que los niños que viven en pobreza salgan de ese círculo. En las academias que dirijo mi teoría es que, si podemos evitar que las niñas se embaracen cuando son adolescentes y continúen con sus estudios, se romperá ese círculo. Además mientras más se involucren los niños en el deporte, podrán ayudar mejor en sus comunidades.
Los gobiernos también tienen gran responsabilidad para detener la violencia que vive la niñez y deben considerar que cuesta mucho menos pagar una escuela de futbol que un año de encarcelamiento.

¿Qué harías por la niñez en un país como el nuestro?
Unir esfuerzos para que el deporte tenga un mayor alcance. El deporte es una forma de prevenir la violencia.

¿Qué opinas del futbol femenino en Guatemala?
Le falta mucho y necesita de todo. Creo que las autoridades deportivas pueden apelar a programas que ya existen y ayudar a conectar a toda la gente que trabaja en el futbol para que intercambien información.

¿Qué se necesita para mejorar?
Que los entrenadores tengan programas específicos para niñas, porque ellas requieren más paciencia que los hombres, deben tener una formación y una metodología diferentes. Los hombres tienen más cualidades físicas, más resistencia y aprenden un movimiento más rápido, una mujer requiere más repeticiones.

¿Cuál es el modelo a seguir?
La igualdad en todo. El deporte te enseña disciplina, a sobrellevar la presión y a alcanzar metas.

Tony DiCicco

Es considerado una verdadera leyenda en el futbol estadounidense y se convirtió en 2012 en miembro del Salón de la Fama de ese país luego de más de 30 años de exitosa trayectoria.
Los principales logros de quien cumplió su sueño de convertirse en un jugador profesional llegaron en el banquillo como entrenador de la selección femenina de su país, que obtuvo la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 y que tres años después se coronó como anfitriona en la Copa del Mundo de la FIFA y en 2008, en Chile, el cetro del Mundial Sub-20.

¿Qué papel crees que juega el futbol en el mundo?
Es un idioma y el juego que lo une es una vía para aprender sobre las culturas y sobre las personas.

¿Cuando crees que tu país comenzó a vivi el juego en esta forma en tu país?
Es una buena pregunta y creo que pasó cuando Pelé llegó a jugar para el Cosmos de Nueva York y luego lo hicieron figuras como Johann Cruyff, Franz Beckenbauer y Gordon Banks. A partir de ahí la cosa cambió y el futbol comenzó a sentirse en otra forma.

¿Cuáles son las claves para formar un equipo capaz de ganar un oro olímpico y una Copa del Mundo?
Para mí el equipo es algo sagrado, hacer que todos sus miembros jueguen por la misma meta, tuve la fortuna de estar en el momento y lugar justos para preparar jugadoras que sabían tener confianza en ellas, que estaban preparadas y que podían hacer grandes cosas en momentos importantes de los partidos.

¿Y cómo hacer funcionar como un equipo a un grupo de personas?
Aprendí mucho de lo que pasó en 1998 con el equipo de varones en el Mundial de Francia cuando la actuación fue un desastre y hubo muchas estrellas en la banca. El entrenador debe lograr que todos sepan su rol y por qué pueden cambiar la historia.

¿Qué te ha llamado la atención en este paso por Guatemala?
He visto algunos niños y jóvenes que pueden convertirse en grandes jugadores si tienen la oportunidad, siguen un programa y tienen a los entrenadores correctos. El futbol es parte de la cultura guatemalteca y si quienes lo juegan tienen la oportunidad puede surgir la próxima Marta o el próximo Messi... nunca sabes dónde puede surgir la próxima estrella.