Como una forma de erradicar el racismo del fútbol, cada vez se imponen sanciones más fuertes a quienes incurren en esa falta.

La Federación Inglesa (FA) multó con 50 mil libras y seis partidos a Dave Whelan, presidente del Wigan Athletic de la Premier Ship de aquel país. El dictamen se originó después de que el dirigente, de 78 años de edad, se refiriera en una entrevista con The Guardian como "chink" a las personas de origen chino, un término despectivo para llamar a los asiáticos en el Reino Unido. Además, comentó que los judíos "persiguen dinero más que el resto".

Whelan se disculpó después de lo sucedido, señaló que dejaba en manos del consejo de su club una posibe renuncia y la FA se limitó a decir que sus comentarios fueron "una falta grave" pero no los calificó como racistas, por lo que Dave pude apelar la decisión.