El experimentado surfista Barry Ault, de 71 años, perdió la vida, después de practicar su deporte favorito en la costa de San Diego, Estados Unidos.

El medio siglo de experiencia que Ault tenía en las olas no le sirvió de nada. El 23 de diciembre del año pasado tomó su tabla como lo hizo casi toda su vida y se dirigió a Sunset Cliffs, en California.

Para su desgracia no fue un accidente ni un ataque de un tiburón lo que terminó con su vida, sino las aguas contaminadas del mar.

Y es que 72 horas antes de que el campeón nacional de Estados Unidos entrará al mar había caído una tormenta en la zona, por lo que las autoridades recomendaron no surfear en el lugar por las bacterias que quedaron acumuladas, a causa de fertilizantes y otros productos tóxicos.

Pero Ault no hizo caso y el 24 de diciembre presentó síntomas parecidos a la gripe, pero era mucho más grave y pronto entró en coma, debido a que tenía una infección agresiva de estafilococos.

El 25 de diciembre los médicos que lo atendieron confirmaron el deceso de Barry Ault, pues la infección creció aún más debido a que atacó una parte de su corazón, que había sido intervenido en 2014.

Este fin de semana los amigos y familiares del excampeón de Estados Unidos le rendirán un homenaje, en el que el tema principal será lo que más le gustaba practicar: el surf.