La fiscalía suiza abrió el miércoles un proceso penal relacionado con la votación sobre la ciudad anfitriona de las copas del mundo de futbol de 2018 y 2022. La pesquisa agravó la crisis de la FIFA apenas unas horas después de que seis ejecutivos del sector del futbol fueran detenidos y otros 14 fueran acusados en una investigación de corrupción distinta iniciada por Estados Unidos.

La FIFA, por su parte, afirmó que las elecciones presidenciales del organismo se celebrarían el viernes como estaba previsto, con Joseph Blatter como candidato a un décimo mandato. Blatter no estaba acusado en ninguna de las dos investigaciones.

La FIFA descartó además una repetición de las votaciones sobre los mundiales de futbol de Rusia en 2018 y Catar en 2022.

Las autoridades suizas confiscaron "datos electrónicos y documentos" en la sede de la FIFA como parte de su investigación, dijo la oficina del fiscal. La policía federal indicó que interrogaría a los 10 miembros del comité ejecutivo que participaron en las votaciones en diciembre de 2010.

La pesquisa sobre "personas desconocidas por sospechas de delitos de mala gestión y blanqueo de dinero" vuelve a arrojar dudas sobre la integridad de las votaciones que ganaron Rusia y Catar. La noticia se produjo apenas unas horas después de que seis directivos del sector del futbol fueran arrestados y detenidos por la policía suiza. Los sospechosos quedaron a la espera de extradición a petición de las autoridades estadounidenses tras una operación en un lujoso hotel en Zúrich.

El caso implica supuestos sobornos "que ascendieron a más de 100 millones de dólares" relacionados con contratos comerciales desde la década de 1990 para torneos de fútbol en Estados Unidos y América Latina, señaló la Oficina Federal de Justicia suiza en un comunicado.