El árbitro portugués Pedro Proença, que en su carrera dirigió partidos importantes como las finales de la Eurocopa y de la Liga de Campeones europea en 2012, anunció este jueves su retirada, a los 44 años.

"Anuncio hoy el final de mi carrera", declaró en una conferencia de prensa en la sede de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF), en Lisboa.

"El cansancio que provoca una actividad tan exigente en los planos físico y mental, así como el hecho de haber alcanzado los objetivos que me había fijado, han sido determinantes", explicó.

Proença estuvo en el último Mundial, en Brasil y fue uno de los favoritos para arbitrar la final de Maracaná, aunque finalmente el elegido para ese duelo ganado por Alemania a Argentina (1-0) fue el italiano Nicola Rizzoli.

Pedro Proença ha estado en más de un centenar de partidos internacionales desde su estreno como árbitro FIFA en 2003. Tres años antes había debutado en la primera división portuguesa, donde ha dictado sentencia en 168 partidos.

Su carrera ha estado igualmente marcada por la violenta agresión que sufrió en agosto de 2011, cuando fue atacado por un aficionado del Benfica después de una decisión controvertida en un partido ante su gran rival, el Oporto.