Wayne Rooney cerró la goleada del Manchester United 3-0 sobre Tottenham y corrió a celebrar emulando a un boxeador, algo que tuvo repercusiones familiares. 

La celebración del "Jabalí" se debe a que antes del partido de la Premier League se hizo viral un video en el que el delantero se puso los guantes de boxeo con el Phil Bardsley, futbolista del Stoke City, y en menos de un minuto cayó nockeado.

La grabación fue retomada, incluso, por medios de circulación nacional en Inglaterra, lo que molestó a Rooney, al argumentar que el video formaba parte de su vida privada. 

Pero la celebración de Rooney no se volverá a dar, debido a que su esposa Coleen vio a su hijo Kai tirando golpes junto a un amigo en la escuela, así lo confesó el selecciono inglés al periódico Daily Mail.