James Rodríguez y Sami Khedira enfurecieron a la directiva del Real Madrid. Los centrocampistas se presentaron lesionados a la inoportuna fiesta de cumpleaños de Cristiano Ronaldo, en lugar de guardar reposo, algo que no cayó bien en la Casa Blanca.

El caso más grave es el de Khedira, que se lesionó en el partido ante el Atlético de Madrid, que finalizó con una goleada en contra de 4-0.  Su problema muscular en el bíceps femoral izquierdo, una temporada irregular y haber perdido la titularidad ocasionaron que prácticamente esté borrado de ahora en adelante del club blanco.

Por si fuera poco, se rumora que Sami ya tiene su mente en otro equipo. Medios alemanes aseguran que ya cuenta con un precontrato con el Bayern Múnich de Josep Guardiola.

Los problemas con el alemán abren paso a Lucas Silva, quien ya ha estado en la banca en los últimos dos encuentros de los pupilos de Carlo Ancelotti.

La llegada de "10" colombiano a la fiesta de CR7 tampoco cayó bien en la directiva merengue. Al igual que Khedira, James tenía órdenes médicas de guardar reposo para facilitar su recuperación, luego de haber sido operado de una fractura en el quinto metatarsiano.

Pero al cafetalero solo se le sancionará ecónomicamente, a diferencia del teutón que no tendrá más actividad en lo que resta de la temporada, según medios españoles.