El expresidente del Barcelona, Josep Lluís Núñez y su hijo Josep Lluís Núñez Navarro, ingresaron a la cárcel de Quatre Cumins, en la que cumplirán una condena por haber sobornado a inspectores de Hacienda para que hicieran la vista gorda en sus revisiones tributarias.

Ambos fueron condenados a cumplir dos años y dos meses por el Tribunal Supremo (TS).