Mérida fue el portero titular en el Torneo de Uncaf

Empezó a jugar a los 12 años en la cancha Fátima, en la zona 2 capitalina, luego en las canchas de Futeca y en 1999 recibió su primera convocatoria a la Selección de Futsal.

   

Tres generaciones han pasado y él sigue inamovible, sus 16 años con la Selección de Futsal lo han convertido en un estandarte, en un ejemplo a seguir, y no es para menos, cuenta en su palmarés con un campeonato y un subcampeonato de Concacaf, un título de Uncaf y tres participaciones en Copas del Mundo.

Ahora con su experiencia y como presidente de la Liga de Futsal, el portero Carlos Mérida dice que a pesar de ser el más veterano (37 años) trabaja con la misma intensidad de siempre, para darle glorias al país, y ahora, después de haberse coronado en el Torneo de Uncaf, se prepara para encarar el Premundial de Costa Rica en mayo.

Fue portero titular en la Copa Uncaf que ganó la Selección el domingo.

Mérida dice que el secreto del éxito de esta selección es la responsabilidad y la disciplina, y se nota en el equipo, pues fuera de la duela todos trabajan, hay quienes son licenciados en deporte, administración de empresas, ingenieros químicos, bachilleres en computación y algunos aún estudian.

¿Es usted el último estandarte que queda de la selección que inició en 2000?

(Sonríe) Soy el de mayor experiencia y edad, tengo 16 años de vestir los colores de la selección y, a pesar de que soy el más grande, trabajo igual de fuerte para seguir sumando glorias para el país.  

¿A qué se debe el éxito de esta selección?

A la responsabilidad, al sacrificio, al trabajo y al apoyo económico de parte de Gerardo Paiz, director de selecciones. Tenemos la oportunidad de representar a 17 millones de guatemaltecos y decir que somos campeones de Uncaf.

Carlos Mérida lleva 16 años vistiendo la azul y blanco.

¿Quién ha sido el sostén?

Gerardo Paiz ha sido la persona que ha creído en el futsal y quien provee la parte económica, ha invertido mucho dinero. Él ha hecho que este deporte sobresalga sin pedir nada a cambio, disfruta de vernos en un mundial, de la felicidad de los aficionados reflejada en las sonrisas y los aplausos.

¿Cómo han logrado que los cambios generacionales no afecten el éxito?

Con mucho trabajo e inversión. El entrenador Eduardo (“el Zancudo”) Estrada tuvo mucho que ver en estos cambios, nos enseñó, inspiró y ayudó. En 2008 se hizo el primer cambio generacional, el segundo fue en 2012 y este es el tercero, y me da satisfacción decir que hay jóvenes talentosos que pueden darle mucho a Guatemala. 

¿Hace falta “el Zancudo”?

Marcó gran parte de nuestra vida, fue muy importante porque empezó en este deporte sin mayor apoyo, estuvo 12 años como entrenador, pero se dio la oportunidad de que viniera Tomás de Dios y también nos ha aportado.

Carlos Mérida lleva 16 años vistiendo la azul y blanco.

¿Es diferente el trabajo de Tomás al de Eduardo?

Ha traído nuevas ideas, la intensidad del trabajo y el juego es otra, Tomás es un gran profesional que ha venido a complementar el trabajo que dejó Eduardo. Cada uno tiene su idea de juego y a los jugadores nos toca adaptarnos y tratar de hacerlo todo bien dentro de la duela para llegar al máximo nivel competitivo.

¿Cómo encarar lo que viene?

Con mucho trabajo, para nosotros ir al mundial es una obligación, es una presión que nos ponemos a nosotros mismos, somos 15 representando a todo un país, eso es una bendición pero también una gran responsabilidad.  

¿Cómo define su trabajo con la Selección?

Es una bendición porque hacemos lo que nos gusta, lastimosamente no somos profesionales, aunque entrenamos como ellos pero no cobramos, no nos podemos dedicar a esto al cien por cien, entrenamos por las noches de 20:30 a 22:00 horas todos los días, además trabajamos y estudiamos.

Carlos Mérida lleva 16 años vistiendo la azul y blanco.

¿Reciben algún pago a cambio?

No. No lo hacemos por dinero, nunca ha habido dinero para una convocatoria, por una clasificación o premios económicos, pero las satisfacciones no se comparan, somos Campeones de Uncaf, hemos sido campeones y subcampeones de  Concacaf, y ahora buscamos la clasificación al cuarto Mundial, eso no tiene precio y nos llena de gloria y satisfacción.

¿Cómo es la vida de un jugador de futsal?

Alegre (sonríe). La mayoría empezamos a trabajar desde temprano, luego salimos, comemos algo, y entrenamos durante hora y media de lunes a viernes. Los sábados jugamos en la Liga de Futsal y el domingo compartimos con nuestras familias.