La final de los 100 metros en el Mundial de Atletismo de Beijing 2015 enfrentaba a dos claros contendientes para la medalla de oro: Usain Bolt y Justin Gatlin.

Al final, el "Relámpago" Bolt se impuso al estadounidense por una centésima de segundo, a pesar de que Gatlin partía como favorito por el registro de los últimos tiempos de ambos atletas.

La carrera bien podría haberse titulado el "Bien contra el mal". Por un lado el jamaicano, mandamás de las pruebas de velocidad desde los Juegos de Beijing 2008; por el otro, Justin, quien fue sancionado en 2006 por uso de testosterona, pero vio reducido su castigo de ocho a solo cuatro años.

En el mano a mano, una centésima fue la diferencia, pero al momento de la premiación el estadounidense vio como parte de sus retractores insultaban a su madre. Gatlin no dudó en señalarlos con el dedo desde el podio.

"Esto ya es traspasar la línea de lo tolerable. Vi el miedo en mi madre y eso no lo puedo permitir", indicó Justin, después de colgarse la medalla de plata.