El exentrenador del Real Madrid, José Mourinho ha mantenido una buena comunicación con el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, incluso, el portugués ha dicho que mantiene conversaciones con él, pero no para un posible regreso al banquillo flanco, pero recién se filtró una interesante plática entre ambos. 

Según el periodista José Manuel García, de "El Confidencia" de España, Mou llamó a Florentino para advertirlo de la existencia de tres "manzanas podridas" en el vestuario del Madrid, que deberían ser expulsadas para que el club siga creciendo. 

Y es que el portugués aún saboreaba su título de campeón de la Premier League con el Chelsea, cuando le marcó a Florentino para decirle: "Presi, sabe que el vestuario del Real Madrid tiene tres manzanas podridas, y todavía siguen esas manzanas, y así es muy difícil trabajar". 

Cristiano Ronaldo sería una de "las manzanas podridas".

"Pero esas tres manzanas podridas a las que aludió Mou tienen nombre y apellidos: Iker Casillas, Sergio Ramos y Cristiano Ronaldo. El entrenador los señaló meses antes de dejar el cargo como máximo responsable deportivo del Real Madrid", dice García.

A Iker, el club ya le ha dejado las puertas abiertas, pero él se resiste, además David de Gea, portero del Manchester United y rival de Iker en la Selección, no quiere llegar al vestuario y ser víctima de encontronazos, por eso aún no llega. 

Por su lado, Sergio Ramos ha tenido varios roces con Florentino Pérez, porque no anda con rodeos y cada vez que puede arremete contra la máxima autoridad del club. Además a Pérez no le gustan los modos y manejos del representante del futbolista, René Ramos.

Iker Casilla sería de mala influencia en el equipo, dice Mourinho.

En cambio Cristiano Ronaldo no atraviesa uno de sus mejores momentos. Cuando Mourinho estuvo al frente del Real Madrid, lo acusó incluso de ser un "soberano egoísta" que solo mira por sus piernas y sus goles. Incluso muchos dan como ejemplo sus logros personales, como los balones de oro, pichichis, un río de goles, pero solo una Liga y una Champions. 

Así que el trabajo que le espera al nuevo entrenador, Rafa Benítez, no es tarea fácil, y en sus manos estará enderezar la nave blanca.