Es una fiesta del deporte y de la mujer

La primera edición la realizamos en 2001 y hace tres años alcanzamos los siete mil inscritos oficialmente. Esta carrera se ha convertido en una fiesta del deporte y de la mujer, que reúne a personas de distintas clases sociales y de todas las edades.

En Guatemala Avon tiene 20 años de estar apoyando la cruzada contra el cáncer de mama, esta cruzada recauda fondos para la prevención de esta enfermedad.

Desde 1995 hemos aportado más de Q9 millones, el año pasado entregamos 103 mil dólares a la Liga Nacional Contra el Cáncer, parte de este aporte fue de las inscripciones de la carrera y la otra, de la venta de productos Avon. 

Patricia montepeque /  Gerente de Comunicación y Relaciones Públicas de Avon Centroamérica

Su lucha por vivir fue para Mónica de Izaguirre tan difícil como la de muchas mujeres que todos los días batallan contra el cáncer de mama. Tiene 48 años y seis de haber superado la enfermedad, el domingo recibirá el listón rosa en la Carrera Caminata Avon, que cumplirá 16 años de apoyar a la Liga Nacional Contra el Cáncer y a la que asistirán más de siete mil personas.

La competencia que ha ganado Merlin Chalí en las 10 últimas ediciones recauda fondos para la cura y prevención de este mal que en nuestro país es la segunda causa de muerte en mujeres.

Mónica de Izaguirre es "La sobreviviente 2016".

Para las pruebas de 5 y 10 kilómetros, las inscripciones (Q100) están abiertas en los centros de venta Avon, en sportsandmarketing.com (Q110) y Banco Industrial.  El premio para la ganadora de los 10k es de Q15 mil y para la de 5k, Q3 mil. 

¿Cómo es tu historia de sobrevivencia?

El momento en que el doctor me confirmó que tenía cáncer fue uno de los peores de mi vida. Ni siquiera pude llorar. Sin embargo, Dios puso a mi lado doctores que ayudaron a sanar mi cuerpo y amigos que ayudaron a sanar mi corazón. Tuve una cirugía, quimioterapias, radioterapias y aquí estoy, más fuerte y disfrutando de cada momento. 

¿Qué te motivó a luchar?

Clamé a Dios, puse ese granito de fe que Él pide y me envió a un excelente oncólogo, mi esposo y mis hijas jamás me abandonaron, tuve tratamientos alternativos, dietas saludables y la guinda al pastel fue correr. 

Carolina de Garzaro y Alejandra Álvarez fueron las sobrevivientes en 2015 y 2014.

¿Aún con la enfermedad hiciste deporte?

Sí. Vi en el blog “Corriendo con cáncer” historias de miles de personas que padecían de cáncer y cómo el deporte los ayudó a mantener el ánimo, a deshacerse del exceso de toxinas y a encontrar la fuerza interna en la paz de una corrida matutina. Y así, corrí tan rápido como pude, de la mano de Dios, hasta que el cáncer no pudo alcanzarme.

¿Cómo animas a los enfermos de cáncer?

No tenemos control sobre lo que sucede con nuestro cuerpo, pero sí sobre nuestro espíritu. Es decisión nuestras si la enfermedad se queda en nuestro cuerpo y define quiénes somos, o si decidimos que el cáncer no definirá nuestro futuro. Y así es como llegamos a ser sobrevivientes.

¿Cómo fue tu proceso?

Difícil, pero encontré ánimo en pacientes más enfermos que yo, encontré alegría en las bromas de jovencitas que no debían estar en la misma sala de espera que yo, intercambiábamos pelucas. Encontré valor y cualidades que hoy me hacen mejor persona.

¿Cómo influye el apoyo de los guatemaltecos por medio de la Carrera Avon?

Los tratamientos son muy costosos. Cada quetzal que donan por medio de Avon y su carrera va destinado a una mujer que lucha por vivir, y esta ayuda hace la diferencia, pero también saber que hay tantas personas a las que les importa.

Organizadores el día de la presentación de la edición de 2016.

¿Cuál es tu mensaje para apoyar esta causa?

La vida nos puede cambiar en un segundo. Acostumbraba a ser fuerte y a cuidar de los demás, soy corredora, no podía creer que mi cuerpo me había a traicionar de semejante manera. Cuando le pregunté a mi doctor ¿por qué?, me contestó que no había razón, que solo pasó. Puede sucederle a cualquiera.

Hoy el apoyo es por la persona que está a nuestro lado, y mañana estas personas pueden dar ese pequeño aporte que nos ayudará a sobrevivir.

¿Cuál ha sido tu experiencia en las carreras Avon?

Antes de enfermar participé en varias, pero he tenido el honor de ir con amigas atravesando quimioterapias, mujeres valientes que la corren y caminan para decir: “Estoy aquí y no me dejaré vencer”.