"No me presentaré a la presidencia de la FIFA. Retiro mi candidatura (...) No tengo tiempo ni medios" para hacer campaña, explicó. 

"Retirándome opto por concentrarme en mi defensa ante un caso en el que ya no se habla de corrupción, de falseamiento, en el que ya no hay nada", explicó el exfutbolista.

La justicia interna de la FIFA no mantuvo las acusaciones de corrupción, pero sí le consideró responsable de "abuso de posición", "conflicto de intereses" y "gestión desleal". En su camino de recursos, Platini debe primero acudir a la Comisión de Apelación de la propia FIFA, antes de poder ir al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS).

Los plazos necesarios para la resolución de esos recursos complicaban mucho sus opciones de ser candidato a presidir la FIFA, ya que el 26 de enero es la fecha límite para el registro definitivo de las candidaturas para la sucesión de Joseph Blatter, presidente dimisionario del máximo organismo del futbol y también suspendido como Platini por ocho años, desde el 21 de diciembre.

El castigo a Blatter y Platini se basa en el controvertido pago de 1.8 millones de euros del primero al segundo en 2011, supuestamente por unos trabajos de asesoría concluidos una década de antes sin mediar contrato por escrito.

* Con información de agencias