La lujosa mansión en la que Mike Tyson vivió entre los años 80's y 90's será remodelada para convertirse en una iglesia.

El inmueble posee cinco dormitorios, ocho baños, tres cocheras, canchas, piscina con jacuzzi, y hasta jaulas para tigres; y Tyson se vio obligado a venderla en 1999 por 1.3 millones de dólares para tratar de solventar sus problemas financieros antes de declararse oficialmente en bancarrota.

La residencia ha tenido varios dueños desde entonces, hasta que en 2011 quedó totalmente abandonada, por lo que actualmente luce muy deteriorada. 

Sin embargo, sus actuales propietarios han decido restaurarla para luego convertirla en un centro religioso.