No es catalán. No nació futbolísticamente en La Masía (lugar donde el Barcelona tiene a sus divisiones menores). Incluso defendió los colores del Real Madrid de 1991 a 1996. Pero Luis Enrique se ganó el corazón de los hinchas del Barcelona tras conseguir el triplete (Liga, Copa, Champions) con el elenco de la Ciudad Condal en su primer año al mando de la oncena culé.

A pesar de un inicio lleno de dudas (encontrones con Lionel Messi incluidos), Luis Enrique –nacido el 8 de mayo de 1970 en Gijón, Asturias– supo sacar el máximo rendimiento a sus pupilos. De hecho, la “Pulga” es el mejor ejemplo de cómo el plantel del Barça cerró la temporada con su mejor rendimiento.

Siempre con traje negro, camisa blanca y zapatos deportivos, Luis Enrique Martínez García reconoció que no creía posible volver al club azulgrana, tras abandonar la cabina técnica del Barcelona B. "Nunca he tenido como objetivo entrenar al Barça. Es algo tan bonito y tan difícil que, según mi manera de verlo, es demasiado complejo. Prefiero ir paso a paso. Es cierto que cuando me fui del Barça B el club me dijo que tendría las puertas abiertas para volver, pero yo lo entendía más como un reconocimiento, pero no como algo realista”, le dijo al sitio web de la institución en una entrevista.

El éxodo comenzó en 2011. Partió rumbo a Italia. La Roma fue su casa en la temporada 2011-2012. Los resultados no fueron buenos. La “Loba” no pudo entrar a la fase de grupos de ls Europa League (cayó eliminada ante el modesto SK Slovan Bratislava de Eslovaquia) y cerró en el séptimo lugar de la Serie A. Una fecha antes del término de la Liga italiana, el club capitalino le dio las gracias al técnico español, a pesar de que le quedaba un año de contrato.

Tras un año sin actividad, en 2013 fichó para adiestrar al Celta de Vigo. Un octavo puesto en la Liga española fue lo que consiguió en su aventura gallega. Luego, renunciaría al elenco celeste y anunciaría su fichaje por el Barcelona. Dicen que volvió por su mujer, la catalana Elena Cullell, y sus hijos. Que quería estar más cerca de su familia. Además, su amigo Pep Guardiola lo recomendó mucho con la dirigencia culpé. A once años de su retiro como futbolista profesional retornó a “Can Barça”.  Y el final de esa historia usted la conoce muy bien.