En la sesión del Comité Paralímpico Internacional (CPI) que se celebró en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, la asamblea determinó que serán 22 deportes los que formen el programa de competencias en las justas que se celebrarán dentro de cinco años, entre las que incluyó por primera vez el bádminton y el taekuondo.

Para Guatemala la noticia tiene gran relevancia porque este hecho significa una gran oportunidad para dos atletas: Raúl Anguiano y Gersson Mejía, de entrenarse, clasificarse y competir contra los mejores del mundo para buscar una medalla.

Ambos han destacado en sus respectivas disciplinas durante los últimos años y han logrado podios en los Campeonatos Mundiales.

Anguiano, quien actualmente tiene 39 años, está en el cuarto puesto del ranquin mundial de su categoría (STL4), posee como discapacidad una hemiparesia parcial que le impide tener mayor fortaleza, equilibrio y coordinación en su brazo y pierna derecha.

Aún así, tiene una carrera de casi 30 años en el bádminton adaptado en la que ha sido el número uno del escalafón del planeta y ha conquistado en 2009 y 2011 medallas de bronce en el Mundial de su disciplina.

"Estoy consciente que es un reto llegar en las mejores condiciones a los Paralímpicos y lo tomaré año a año, tendré 43 cuando sean los Juegos y es un sueño el poder retirarme en esa competencia que le abre muchas puertas al bádminton", explica Anguiano.

Mejía, de 24 años, quien carece del radio en su brazo derecho y posee un ángulo reducido en el izquierdo, ha conseguido abrirse paso entre los mejores del planeta en el Parataekuondo.

Parte de una familia que practica el arte marcial, Gersson ha ganado cuatro medallas en los Mundiales de su especialidad con una plata en 2009, en Azerbaiyán y 2014, en Rusia junto con bronces en Aruba, en 2012  y Suiza, en 2013.

"Saber que mi disciplina ahora es Olímpica me causa mucha emoción, será muy exigente este ciclo pero sé que hay oportunidades grandes y se convierte en un reto interesante por superar", expresa Mejía.