La detención de siete altos funcionarios de la FIFA por supuesta corrupción ha sacudido al mundo del fútbol.

De acuerdo a la secretaria de Justicia de Estados Unidos, Loretta Lynch, los dirigentes privados de su libertad habrían recibido más de 105 millones de dólares ilegalmente, beneficiándose principalmente por derechos comerciales y lavado de dinero. 

El escándalo de la FIFA –en el que destacan las detenciones de Eugenio Figueredo, vicepresidente de la Conmebol y FIFA; y Jeffrey Webb, presidente de la Concacaf y también vicepresidente de FIFA– ha manchado la imagen del órgano rector del fútbol a unas horas de las elecciones por la presidencia de la institución. 

Por si fuera poco, la designación de los Mundiales de Rusia 2018 y Catar 2022 ha sido objeto de polémicas, por supuestos sobornos, desde que se impusiera el 2 de diciembre de 2010. 

Es precisamente en Catar donde hay otra escándalo del que pocos hablan. En el país ubicado en el oeste de Asia, los trabajadores laboran excesivas horas con altas temperaturas para la construcción de los estadios. Un dato: la temperatura máximo promedio en esta nación es de 32.5 grados Celsius, siendo 49 grados la cifra máxima alcanzada.

¿La consecuencia? Las muertes de los obreros se han disparado. De acuerdo al periódico británico "The Independent", que toma una investigación de la firma de abogados DLA entre 2012 y 2013, habrían perdido la vida 964 personas de Bangladesh, La India y Nepal.

En otras palaras, a siete años para el primer Mundial en Catar, los fallecimientos aumentaron 12,000% en comparación con los ocho decesos que hubo en Brasil.

Los números de la International Trade Union Comission son más alarmantes, pues calcula que cuatro mil trabajadores han fallecido a siete años de que comience la Copa del Mundo de Qatar. 

En la galería de fotos encontrarán más datos sobre el otro escándalo de la FIFA del que pocos habla.