Tras varios años quedándose en la orilla, por fin la Selección Femenina de Estados Unidos pudo ganar una Copa del Mundo, tras vencer 5-2 a Japón en la final de Canadá 2015.

Las muestras de felicidad y euforia tras este título no se hicieron esperar, aunque el festejo que más llamó la atención fue el de la goleadora Abby Wambach.

Tras el silbatazo final, Wambach corrió a la tribuna para darle un beso a su esposa, Sara Huffman, con quien está casada desde 2013.

Wambach, de 35 años, disputó su última Copa del Mundo, y coronó su carrera con el título que le hacía falta: un Mundial.

La también Balón de Oro Femenino en 2012, es con 183 goles, la máxima goleadora de la historia en selecciones nacionales (incluyendo hombres y mujeres).