El argentino Mauro Icardi vivió este domingo un momento vergonzoso después de la derrota del Inter ante el Sassuolo por 3-1, cuando el delantero lanzó a la grada su camiseta en agradecimiento al apoyo de los aficionados y éstos se la devolvieron como protesta por la mala temporada del equipo.

La escena fue insólita. Después del partido, Icardi, autor del único tanto de su equipo, se dirigió a la grada en la que estaban los aficionados del Inter que se desplazaron a Sassuolo y quiso agradecerles su apoyo regalándoles su camiseta.

Sin embargo, los "tifosi" interistas, hartos de la desastrosa temporada de su equipo, en el puesto 13 y sin opciones de jugar la próxima temporada en Champions, le devolvieron al jugador su camiseta.

Icardi se encaró entonces con los aficionados y su compañero colombiano Fredy Guarín, que se había acercado a "rescatar" al argentino, también se enzarzó en una discusión dialéctica con los hinchas, con insultos y pitidos de por medio.