Muchos dicen que es mito, mientras otros aseguran que es una práctica normal. Los sorteos con las llamadas "bolitas calientes" o "bolitas heladas" siempre ha traído cuestionamientos por parte de hinchas y fubtolistas, pero es muy difícil poder comprobar si un emparejamiento estuvo arreglado o no. 

Sin embargo, hubo uno que salió a despejar dudas y aseguró que fue testigo de sorteos con "bolitas calientes": Joseph Blatter. El cuestionado ex presidente de la FIFA concedió una extensa entrevista al diario La Nación de Argentina y uno de los tópicos que tocó fue el del amaño en la definición de rivales para un torneo, donde reconoció que en su organismo nunca se hizo pero que si lo vio a nivel europeo. 

"Yo jamás toqué las bolillas, cosa que otros sí hacían. Claro, se las puede señalizar, calentándolas o enfriándolas y es técnicamente posible. No existen en la FIFA, pero fui testigo de sorteos a nivel europeo en los que eso sucedió. Pero nunca en la FIFA. Claro que se puede hacer, pero en mi caso jamás sucedió, jamás", dijo

"Se ponen las bolillas antes en la heladera. La mera comparación entre unas y otras al tocarlas ya determina las bolas frías y las calientes. Al tocarlas ya se sabe qué hay", agregó sobre el sistema que se utiliza para amañar un sorteo. 

Además, Joseph Blatter sorprendió a todos y aseguró que sigue "siendo técnicamente" el presidente del máximo organismo del fútbol, además de defenderse de todos los cargos que hay en su contra por corrupción. 

"Desde un punto de vista jurídico sigo siendo el presidente de la FIFA, porque el congreso nunca revocó mi mandato. ¡Es más que simbólico! Porque los estatutos dicen que para votar a un nuevo presidente hay que revocar el mandato del anterior. No lo dije hasta ahora porque no quiero hacer un gran teatro", señaló el suizo. 

Blatter fue suspendido en diciembre por ocho años por la comisión de ética de la FIFA de toda actividad relacionada con el fútbol, sanción que luego fue rebajada a seis años por la Corte Arbitral del Deporte. Pese a eso y que aún se considera el presidente, quien fuera mandamás de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) durante 17 años, concluyó asegurando que no piensa hacer valer su argumento legal: "Ya está, eso es el pasado. Es sólo mi pequeña compensación personal saber que no me revocaron el mandato".