Sus logros

En 2007 obtuvo dos medallas de plata y dos de bronce en el campeonato Panamericano de clubes en El Salvador. Para las competiciones del Panamericano Juvenil 2012 en Colombia quedó en cuarto lugar.

Este año ganó una medalla de plata en salto de potro, lo que lo llevó a clasificar para los Juegos Panamericanos.

En los XXII Juegos Centroamericanos y del Caribe ganó una medalla de oro en suelo y bronce en salto al potro.

Jorge Alfredo Vega pasó a la historia por ser el primer atleta en ganar una medalla de oro para Guatemala en la rama masculina en los Juegos Panamericanos Toronto 2015.

El joven atleta recibió el mejor regalo de cumpleaños, ya que este miércoles arribará a los 20 años. A su corta edad, este guatemalteco da pasos firmes para consagrarse como uno de los mejores gimnastas del país y mostrar, con sus triunfos, que está al nivel de atletas latinoamericanos.

Este martes, a Vega no  le importó que todos sus rivales le superaran en tamaño. Con su estatura de apenas 1.48 metros, el joven chapín afrontó el martes el gran reto de su vida y dio a Guatemala su primer oro panamericano en gimnasia artística masculina.

"Yo quería ganar un Pachi (la mascota de Toronto-2015)", dijo con sencillez y al mismo tiempo con ternura este muchacho después de imponerse en la final de piso de la gimnasia. "Lo que nunca me imaginé es que me iba a tocar el metal dorado", remata orgulloso.

La euforia se apoderó de él y de inmediato se dirigió a abrazar a una mujer que le apoyaba en la tribuna. "Esta medalla se la debo a mi segunda madre", reconocería.

Patricia de Rosales no es la mujer que dio a luz a Jorge, pero ella lo ha cuidado a él como si así hubiera sido. 

"Ella me vio por primera vez hacer gimnasia y me llevó a la Federación. Siempre que yo me quise rendir, ella me levantó", recuerda el pequeño chapín agradecido.

Jorge Vega es el sexto hijo de una familia que creció sin padre. "Yo estaba muy pequeño cuando él se fue", cuenta sin que en su voz se perciba ni siquiera un mínimo reproche.

Su andar en la gimnasia comenzó en 2005. Tenía entonces 10 años. "Yo empecé en una provincia (Sacatepéquez) y viajaba a la ciudad con lo poco que ganaba mi mamá. Ella me daba unos 30 dólares de los 100 que ganaba trabajando. A veces no había dinero para la comida, mucho menos para los transportes para ir a los entrenos", rememora.

Jorge siguió entrenando y en una época lo hizo acompañado por dos de sus hermanos. Sin embargo, ellos corrieron con mala suerte y no pudieron seguir: uno perdió la visión de un ojo, el otro sufrió una lesión en una pierna. 

"Yo realmente no soy su madre, lo tomé desde los siete años. Le vi el potencial y lo empecé a llevar a la capital dos o tres días a la semana. Fue una época muy dura porque tenía que entrenar todo el día; luego pedimos un permiso para que no asistiera a la escuela y yo le daba clases para que él solo se presentara a los exámenes", relata Patricia.

Gracias al dinero de la beca que recibe del Comité Olímpico, Vega puede ayudar a que sus hermanos pequeños estudien, y para que su mamá cubra los gastos de la casa.

Pero no todo es deporte, los estudios también son su prioridad. Los básicos los cursó en la capital y el año pasado se graduó de Bachiller en Ciencias y Letras.