44 años tuvieron que pasar para que los hinchas de Hungría vuelvan a disfrutar con su selección en la Eurocopa. Desde la edición de Bélgica de 1972 que los húngaros no clasificaban a la fase final del torneo y parecían destinados a quedarse en el segundo orden del Viejo Continente. Pero la selección comandada por el veterano arquero Gabor Kiraly dijo lo contrario y rompió todo pronóstico al clasificar a la edición 2016 en Francia.

Fue así como los dirigidos de Bernd Storck, luego de ser el segundo mejor tercero, llegaron hasta tierras galas para disputar su tercera Eurocopa con la misión de sorprender. La misión no parecía nada de fácil y quedaron emparejados en el Grupo F con Portugal, Austria y la debutante Islandia.

Pero Hungría quería recordar los memorables tiempos de Ferenc Puskas y así salió a jugar al Stade de Bordeaux para su debut ante los austríacos, quienes confiaban en el poder de David Alaba para comenzar con el pie derecho el torneo en Francia.

Como era de esperar, Austria comandó las acciones en el inicio y rápidamente se empezó a generar oportunidades comandados por el jugador del Bayern Munich, quien pudo abrir el marcador cuando el partido recién amanecía y su tiro terminó dando en el vertical. 

Sin embargo, los húngaros no se dejaron intimidar y fueron a buscar un triunfo que les permitiera celebrar después de 44 años sin estar a primer nivel en Europa. Fue así como aguantaron el empate hasta el entretiempo y en el complemento sorprendieron a todos. Cuando se jugaban 62 minutos, Adam Szalai, delantero del Hannover 96, anotó la apertura del marcador y dejó en silencio a los hinchas de Austria que llegaron a Bordeaux. 

Los austríacos se vieron sorprendidos, peor el gol no los liquidó y salieron a buscar el empate. Fue ahí cuando apareció el cerco defensivo de Hungría y los minutos pasaban sin que consiguieran la igualdad.

El reloj le jugaba en contra al equipo de David Alaba y las opciones de empatar se esfumaban. Opciones que los húngaros terminaron de liquidar a tres minutos del final, cuando Zoltán Stieber definió con un toque sutil ante la salida desesperada de Robert Almer para estructurar el 2 a 0 definitivo.

Primera gran sorpresa de la Eurocopa que tiene a Ferenc Puskas celebrando el triunfo de un equipo que volvió con todo al primernivel del Viejo Continente.