Con temperaturas extremas que oscilan entre los 28 bajo cero y los 50 grados centígrados, y dunas que pueden alcanzar los 180 metros de altura, el Sahara, en África del Norte, es el desierto más cálido del mundo, y será el escenario de la edición 30 del Marathon Des Sables.

Esta competencia, que inicia el 3 de abril y en la que participarán más de mil 500 corredores, contará con atletas guatemaltecos, y serán Kenneth Erichsen, Daniel Hodgsdon, John Siebold y Robert Robles, quienes se aventurarán en este ultramaratón en la que recorrerán 250 kilómetros en seis días, con uno de descanso. La etapa más larga será la cuarta, en la que deberán recorrer 90 kilómetros.

“Cada etapa será como correr un maratón por día, con una mochila que pesa unas 20 libras, en la que llevaremos agua, comida, un cobertor para la lluvia, una bengala por si nos perdemos en el desierto, una linterna y una jeringa con un antídoto, porque hay muchos alacranes y serpientes venenosas”, explicó Siebold, corredor de maratones desde 2003.

La primera edición se realizó en 1986 y participaron 13 mil atletas.

En esta edición, 30 por ciento de la carrera será en dunas, colinas, montañas y ríos, por lo que “National Geographic” la considera la más dura del mundo.

En todas las etapas, en cada 12 kilómetros habrá una parada, para que los maratonistas se abastezcan de agua pura.

“Esta es la primera vez que corremos como equipo, habíamos participado en otras competencias individualmente”, declaró Daniel Hodgsdon, quien al igual que los otros integrantes del equipo de Guatemala ha participado en varias maratones nacionales e internacionales.

Para esta prueba, los nacionales han preparado de manera intensa durante cuatro meses, con entrenamientos que van de los 25 a 30 kilómetros y desde seis a ocho horas.

“ Es un reto personal y una meta en equipo”, agregó Hodgsdon.