La luchadora norteamericana de UFC Ronda Rousey perdió anoche a manos de Holly Holm su espectacular invicto de 12 victorias y, en consecuencia, el cinturón gallo de UFC tras caer por la poderosa patada en la cabeza que le dio su contricante en la pelea estelar disputada en Melbourne, Australia.

La pelea comenzó con un paso frenético, con Holm acertando varios poderosos puñetazos a la cabeza de la invicta Rousey, dejando a la frustrada campeona con la nariz ensangrentada al final del primer asalto.

Rousey intentó dominar el segundo asalto, empujando a su rival por todo el encerado hasta que la retadora le dio una poderosa patada a la cabeza que derribó instantáneamente a su oponente.

Holm (10-0) saltó sobre la yaciente Rousey y le dio varios golpes a la cabeza antes de que el árbitro interviniese. Holm saltó en celebración mientras Rousey recibía tratamiento médico.