Dos escaladores libres alcanzaron la cima de la icónica formación rocosa del parque nacional Yosemite, en California, ayer, luego de haber pasado casi tres semanas subiendo la pared vertical de 900 metros. 

Tommy Caldwell y Kevin Jorgeson comenzaron su escalada récord en la pared de granito El Capitán, una inmensa formación visitada por millones de turistas cada año, al final de diciembre. 

El osado par ha estado documentando la subida en redes sociales, con el apoyo de dos fotógrafos. Para la escalada usaron apenas sus manos y pies, pero estaban atados con cuerdas para sujetarse en caso de una caída. Además, durmieron suspendidos en carpas sujetas a la piedra, cuya cima sobresale en el valle Yosemite.

La formación es más elevada que el edificio más alto del mundo, el Burj Khalifa, en Dubai, y tiene tres veces el tamaño de la Torre Eiffel.  

Caldwell, de 36 años, y Jorgeson, de 30, escalaron los últimos metros hasta la cima del monolito en la tarde del miércoles, y la hazaña fue transmitida en vivo por televisión.