En la catedral de Dunblane, una pequeña ciudad no lejos de Glasgow, Escocia, y vestido con la tradicional falda escocesa, el tenista Andy Murray se casó el sábado con su novia de toda la vida, Kim Sears.

Para completar la boda de ensueño, la música de gaita se dejó escuchar en el fondo, mientras que Sears se presentaba con su vestido blanco. Cientos de seguidores ovacionaron al tenista. 

Murray y Sears eran novios desde 2005 y en 2008 se fueron a vivir juntos, antes de separarse, por poco tiempo, al año siguiente, publica el diario "24 horas".