Pocos se imaginan que quien grita los goles de Cristiano Ronaldo o Lionel Messi en los partidos de la competencia europea más importante de clubes tiene mucho que contar sobre Guatemala, un lugar al que considera como su segunda casa.
En esa forma se resume parte de la historia de Fernando Palomo, quien ayer realizó una breve visita al país para ser presentado como la imagen de la marca Dove y su campaña “Para hombres de verdad”.
El periodista, que practicó el atletismo, visitó varias veces escenarios como los estadios Mateo Flores y La Pedrera durante campamentos de entrenamiento o competencias al igual que su hermano Eduardo (hoy presidente del Comité Olímpico Salvadoreño) lo hizo en Amatitlán con el remo.

Muchos creen que por tu acento en las narraciones naciste en Argentina o en otro lugar de Sudamérica,   ¿cómo reflejas que eres salvadoreño y centroamericano a donde vas?
La necesidad de estar permanentemente cerca del lugar en donde crecí. El Salvador es mi país y mis afectos también están en Guatemala porque mi abuelo era de aquí, mi esposa es hija de una guatemalteca. La verdad es que me criaron con la sensación de que Centroamérica es un solo país y si algunos me creen argentino es porque tengo la virtud o el defecto de agarrar con rapidez otros acentos... déjame una semana aquí y rápido me vas a escuchar como a un chapín más.

¿En qué forma te marcó haber pasado gran parte de tu vida en Guatemala?  
Junto con mi hermano nos enriqueció como atletas la cultura deportiva de Guatemala, que entonces era un país que nos sacaba mucha ventaja en la infraestructura y la aprovechamos para mejorar. Estar aquí nos ayudó a entrenar y competir al considerar a este país como una referencia a superar durante una rivalidad muy sana que nos ha ayudado a crecer.

Ahora que muchos en Latinoamérica siguen con más intensidad y frecuencia el futbol europeo, ¿qué significa ser una de esas voces que acerca el juego a las personas?
Nunca me he puesto a pensar en que es mi voz la que sale para todos lados, pero es una responsabilidad grande sin importar el medio en el que trabajas.  
Hay un público al que acompañas con ese componente de audio y por eso hay que ejercer tu tarea lo mejor posible. En mí caso lo hice cuando trabajé en un canal pequeño de El Salvador al igual que lo hago ahora en una cadena internacional porque esa responsabilidad no se acaba por el tamaño del medio para el que trabajas.

¿Vivimos en una época en la que el futbol y el deporte están más cerca que nunca de la gente gracias a la tecnología y las redes sociales?  
Sí, ahora la cercanía en el deporte es cada vez más grande. Sin ir lejos, en mi teléfono tengo varias redes sociales en las que sigo a lanzadores de jabalina, saltadores de longitud y en la que es muy fácil estar cerca de una competencia porque un video está a tu alcance en un par de minutos.

¿Y es eso algo que te obliga a ser más responsable con lo que piensas, opinas y escribes sobre deporte?  
La responsabilidad no cambia por la cantidad de gente a la que llegas, sobre todo porque las personas están ahora más informadas y a los mismos medios a los que tengo acceso también lo tiene “Juan Pérez”, por eso el periodismo exige cosas que no cambian con el paso del tiempo y obliga a ser veraz y equilibrado. Si vas a dar una opinión, tienes que estar convencido de ella y ser consecuente porque ahora hay más ojos viéndote y leyéndote.