Tener en las venas sangre de Maradona no garantiza éxito en el fútbol, pero sí podría ser de gran ayuda. Sin embargo, Verónica Ojeda, ex pareja de Diego y madre del hijo de ambos, Diego Fernando, no quiere que el niño de dos años sea futbolista.

Ojeda, de 36 años, asegura que su hijo tendría mucha presión sobre sus hombros, pues su apellido haría que se generaran altas expectativas sobre él y sería algo muy difícil emular los logros de su padre.

"¿Te soy sincera? La verdad que no. ¿Sabés lo que pasa? Que si (Dieguito) es medio de madera, no sabe jugar o no es bueno, o no es habilidoso, siempre lo van a comparar con su papá y la va a pasar bastante mal", declaró la argentina quien se prepara para participar en su país en una edición más del programa "Bailando".

Maradona, de 54 años, fue pareja de Verónica Ojeda de 2005 a 2012, y se separaron cuando ella estaba embarazada, pero esto no impidió que el astro se hiciera cargo del niño a quien presentó publicamente y le dio su apellido.