Alberto del Río se ha planteado no pasar desapercibido en su regreso a la WWE.

En su reaparición, en Hell in a Cell, el "Patrón" le pasó por encima a John Cena y se convirtió en el nuevo Campeón de Estados Unidos.

Ahora, en la gira que mantiene la empresa de lucha libre estadounidense por Europa, la "Esencia de la Excelencia" tomó muy en serio su papel de rudo e hizo enojar a los fans de Barcelona.

Del Río no encontró mejor forma para enfadar a los fanáticos que portar una camiseta del Real Madrid.

Si ya con esa acción recibió abucheos, todavía se dio tiempo para dedicarles unas palabras. "Yo no decidí que Barcelona estuviera a la sombra del Madrid, lo decidió Dios", dijo antes de marcharse.