La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil Española, detuvo a un jugador del Rayo Vallecano, que conducía su Porsche, a una velocidad de 234 kilómetros por hora. Se trata del defensa, Antonio Amaya, quien manejaba en una carretera en la que el límite de velocidad era de 100 km.

El exjugador del Betis se arriesga a duras sanciones que van desde los 3 a 6 meses de prisión o un castigo de 6 a 12 meses de trabajos comunitarios. Además su licencia de conducir puede ser suspendida entre 1 y 4 años.