George Foreman enfrentaba a Evander Holyfield por el título de peso completo en abril de 1991, y todos los que deseaban ver la pelea debieron hacer planes para conseguirlo.

Fue la noche en que nació el boxeo de "pago por ver". Pero para contar con la pelea, los clientes tuvieron que acudir a las oficinas locales de sus sistemas de televisión por cable y dar un depósito de dinero por una caja que les permitía captar la transmisión del combate.

"Recuerdo que el viernes antes de la pelea estábamos recibiendo llamadas de los operadores de cable diciendo que tenían filas que daban varias vuelta al edificio y no contaban con la cantidad suficiente de cajas para cubrir la demanda", comentó Mark Taffet, que supervisa el pago por ver para HBO. "Estábamos asombrados al ver el número de compras".

La transmisión de la pelea tuvo un valor de 35,95 dólares, y fue adquirida por 1,4 millones de hogares. El pago habría valido la pena, cuando Holyfield recibió potentes golpes de un Foreman de 42 años, pero respondió de la misma manera para ganar una decisión unánime.

Mucho ha cambiado un cuarto de siglo después. Ahora sólo es cuestión de presionar un par de botones en el control remoto para comprar la pelea. El público potencial, mientras tanto, ha aumentado de 16,5 millones de hogares potenciales a cerca de 100 millones.

Y, por supuesto, el precio ha aumentado. Costará a la gente 99,95 dólares ver el combate entre Floyd Mayweather Jr. y Manny Pacquiao el sábado por la noche.

Dejando el costo a un lado, se espera que más de tres millones de personas compren la transmisión de la "megapelea" para sus hogares, lo que contribuye a convertirla en la que más ingresos económicos genere en la historia. El suceso apunta a romper récords tanto para el número de compras (la marca actual es de 2,48 millones para el enfrentamiento que en 2007 sostuvieron Mayweather y Oscar De La Hoya) como para el ingreso total (de 150 millones de dólares, implantado por el combate entre Mayweather y el mexicano Saúl "Canelo" Alvarez en 2013).

"Esperamos romper el record del pago por ver", indicó el ejecutivo de Showtime Stephen Espinoza, cuya cadena produce la emisión y se asoció con HBO para su transmisión. "No estamos seguros exactamente de cuál es el límite pero de antemano estamos viendo un tráfico y una audiencia sin precedentes. Existen todo tipo de indicadores que apuntan a un enorme éxito, simplemente no estamos seguros de qué tan grande terminará siendo ese éxito".

El precio de 99,95 dólares que la mayoría de los sistemas cobrará es el mayor para cualquier pelea, si bien los aficionados podrán aprovechar un reembolso de 50 dólares al comprar cerveza del patrocinador Tecate. Taffet, vicepresidente senior de operaciones deportivas y de pago por ver para HBO, dijo que en caso de que la gente se queje del costo, pueden justificarlo por el número de gente que lo verá.

"Cuando uno toma el costo del pago por ver y lo divide por el número de televidentes en cada hogar esperamos que el promedio sea el de un boleto para el cine", dijo Taffet. "El costo de las bebidas para quienes lo verán generalmente excede el costo de la transmisión de pago por ver".

Los primeros indicadores sugieren que el precio no será un impedimento para muchos. Taffet añadió que varios distribuidores de antemano habían vendido más de 10.000 contrataciones cerca de dos semanas antes de la pelea, lo cual no tiene precedentes en un negocio que depende de decisiones de último minuto.

Si más de tres millones de personas realizan la compra para la transmisión, eso significaría enormes ganancias para ambos peleadores. Los promotores reciben en promedio entre 55 y 60 dólares por cada contratación de pago por evento después de repartir la ganancia con las televisoras y distribuidores, lo que significa que los ingresos para los campamentos de los dos boxeadores podrían acercarse a la marca de los 200 millones de dólares.