Nueve meses después, España está aún impactada: la Roja, que acudía a Brasil-2014 a defender su título mundial, caía goleada por Holanda en el estreno mundialista (5-1), aunque este martes, en un amistoso en Ámsterdam tendrá ocasión de redimirse.

El 13 de junio, en el Arena Fonte Nova de Salvador de Bahía, los Oranje se vengaron de la derrota sufrida en la final de Sudáfrica-2010 y endosaron a los españoles una de las goleadas mas humillantes de su historia.

Esa derrota, además, supuso el principio del fin de la mejor y más exitosa generación del fútbol español y hombres clave en la obtención del Mundial-2010 y las Eurocopas-2008 y 2012 como Xavi Hernández, David Villa o Xabi Alonso decidieron poner fin a su etapa en la Roja tras el fiasco mundialista.

No obstante, más de la mitad de los jugadores desplazados a Ámsterdam para jugar contra Holanda siguen en el equipo que entrena Vicente del Bosque, que también sobrevivió al fracaso.

Entre los supervivientes está también el arquero Iker Casillas, que vivió un momento "muy duro" en Salvador de Bahía, donde jugó su peor "partido con la selección", como él mismo admitió.

La foto de Casillas arrodillado en el césped tras el gol de Arjen Robben era la imagen del final de la época dorada de la Roja, del equipo que ganó un Mundial y dos Eurocopas consecutivamente, algo que ninguna otra selección fue capaz en la historia.

Tras el Mundial, España trata de reconstruir un equipo campeón de la mano de Del Bosque, a quien el fracaso de Brasil le hizo perder buena parte del rédito cosechado a base de títulos.