No es una cancha de tercerca o segunda división o de un equipo amateur. Es el Estadio Moulay Abdellah, de Marruecos, que no soportó la intensa lluvia y ocasionó que el partido de cuartos de final del Mundial de Clubes entre Cruz Azul y Western Sydney Wanderers pareciera un potrero o un encuentro de waterpolo.

El duelo en el que el combinado mexicano venció 3-1 al australiano se caracterizó por la mala calidad del drenaje del inmueble de Rabat, que complicó el buen juego por parte de ambos combinados.

Al final, los celestes se impusieron al representante de Asia, el clima y las pésimas condiciones del estadio y avanzaron a semifinales, donde enfrentarán al Real Madrid.

Es más, en el medio tiempo, miembros del staff retiraron parte del agua con esponjas y cubetas. Mira la forma poco ortodoxa cómo trataron de darle una mejor imagen a la cancha: