La Ciudad Colonial se volcó a las calles para aplaudirle a sus campeones. Las porras, aplausos y lágrimas acompañan a Antigua GFC en su camino al Parque Central, en donde cientos de panzas verdes aguardan para venerarlo.

Las sirenas y los cohetillos le abren paso al monarca del balompié nacional que por primera vez en su historia levanta una copa en la Mayor.

La algarabia es total y mientras algunos caminan, otros acompañan a los ganadores a en sus vehículos o se suben a sus techos para ser parte de esta gran fiesta.