El Real Madrid, gran favorito para el título, empieza este martes (13:30 horas) su camino en el Mundial de Clubes de Marruecos, cuando se enfrente al Cruz Azul mexicano, que no se rinde e insiste en que tratará de dar la sorpresa.

El partido ha tenido unos preparativos convulsos, principalmente por la decisión de la FIFA de trasladarlo de Rabat a Marrakech, porque el césped del estadio de la capital marroquí estaba en pésimas condiciones por los aguaceros de los últimos días, que condicionaron mucho los cuartos de final.

El equipo blanco está decidido a conquistar este Mundial, una de las pocas competiciones que faltan en su brillante palmarés. Solo lo pudo disputar una vez, en 2000, y apenas quedó entonces en el cuarto lugar.

Anteriormente, eso sí, el equipo había conseguido tres Copas Intercontinentales (1960, 1998, 2002), la competición que enfrentaba a los campeones de Europa y Sudamérica, y que otorgaba tradicionalmente la consideración de mejor equipo del mundo.

Pese a que el torneo tiene un prestigio habitualmente menor en Europa que en Sudamérica, el Real Madrid se ha fijado como objetivo conquistarlo y cerrar a lo grande un año 2014 en el que hizo historia al haber conquistado su décima Copa de Europa.